Hay gatos que solo pasan por tu casa. Y hay gatos que te cambian la vida. Los que se dormían en tu pecho. Los que maullaban como si tuvieran opiniones políticas. Los que te acompañaron en tus peores días sin pedir explicación.
Si alguna vez has pensado en tatuarte a tu gato (o ese gato), no estás exagerando. Aquí tenemos 16 ideas perfectas para ti
Comentarios